
Una infografía que sirvió para acompañar un artículo sobre como el clima de nuestro planeta no depende únicamente de lo que ocurre en su superficie. A escalas de tiempo geológicas, son los movimientos silenciosos y precisos de la Tierra en el espacio los que marcan el pulso de las grandes transformaciones climáticas.
Las variaciones orbitales, conocidas como excentricidades orbitales, describen cómo la órbita terrestre oscila entre formas más circulares y más elípticas. Estos cambios alteran la cantidad y la distribución de la radiación solar que llega al planeta, influyendo de manera decisiva en la sucesión de periodos glaciales e interglaciales durante el Holoceno.